Cuando el arte corre por las venas...

Todo ser humano viene a este mundo con una serie de dones y talentos que debe desarrollar a lo largo de su vida, para su propia realización y para el bien de sus congéneres (las personas que nos rodean, alumnos del primer ciclo y los despistados del resto de ciclos, ejem, ejem…) La vida, de hecho, cuando crece y se expande, nos va desvelando estos carismas que, de una manera misteriosa, corresponden con los anhelos más profundos de nuestro ser. Es como si “viniéramos así de fábrica”. Y de necios sería descubrir este don y guardarlo, porque no sabemos valorarlo o nos avergüenza, no vaya a ser cosa de “frikis”… Lo único que conseguiríamos sería una gran frustración: pudiendo llegar a lo más alto, nos conformamos con vegetar en la superficie de las cosas, como el resto del mundo. Pues bien, éste no es el caso de una de nuestras recién aterrizadas alumnas en Bachillerato en el Valdecás. Se llama Noelia, nombre que, entre muchas y dispares etimologías, significa “Navidad”. ¿Coincidencia? ¿Casualidad? Pudiera ser… Pero cuando en una Navidad del año 2012 fue reconocido públicamente el talento de nuestra alumna, las “casualidades” dejaron paso al ámbito de las “causalidades”, aunque éstas sigan siendo un misterio para nosotros. En el “Concurso de Cuentos Navideños” propuesto por el Ayuntamiento de Madrid del citado año, Noelia fue la vencedora, con su relato “El pajarito blanco” (imposible de reproducir por aquí por cuestiones de propiedad intelectual, mil perdones), que versa sobre… ¡mejor pedídselo para leerlo, que es fascinante! Tuvo la oportunidad de recitarlo ante miles de personas el 23 de diciembre a las puertas de dicho Ayuntamiento, seguido de un espectacular juego de luz y sonido que deseaba felicidad para todos los madrileños. ¡Ahí es nada! Una campeona, sin duda. ¿Pura casualidad? Sigo sin pensarlo. Porque cuando vuelven a reconocer tu talento, como ganadora del “Concurso de Microrrelatos” del Distrito de Vallecas, ¡en Navidad!, como dije, son más fuertes las causas de lo que podemos llegar a imaginarnos… Ahora bien, tarea de cada uno el descubrirlas.

Muchas gracias por tu don literario, Noelia. No lo encierres ni te lo quedes para ti. Dale rienda suelta. ¿Quién sabe si, dentro de unos años, te vemos recitar, delante de todo Madrid, la obra con la que has obtenido el Nobel de Literatura? ¿Y, por qué no, en Navidad?

¡ENHORABUENA!>

FJVG

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Modificado por última vez enJueves, 07 Mayo 2020 09:55